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¿Cómo criar a un niño para que le guste leer?

Han quedado atrás los días en los que el libro era el único entretenimiento en el hogar. Pero tales cambios no son necesariamente a peor: después de todo, la variedad es siempre mejor que la misma ausencia. Sin embargo, a un niño acostumbrado desde la infancia a recibir información en forma “visual” desde la pantalla del televisor, Tablet o móvil, le va a ser muy difícil  acostumbrarse  a leer. La habilidad de comprender, entender y asimilar la información de lo que se lee, se ha convertido en una utopía, haciendo que los libros sean menos útiles y relevantes para ellos.

Leer un libro de una manera más ágil y rápida, entendiendo lo que se lee, puede impartirse en la escuela, pero el amor real hacia la lectura puede que solo lo aprendan de sus padres. Y conseguirlo no es tan difícil como pueda parecer, solo hay que recordar algunas reglas:

  1. Acostúmbrale a la lectura: Nunca es demasiado pronto. Es necesario que el proceso de lectura se convierta en algo común para él. Deja que te vea con un libro en las manos y recuerda que en cada libro nace una fantástica historia para él. Hay que hacer de la lectura un ritual regular y leer de 5 a 7 veces a la semana. Lo mejor muchas veces es que el niño sujete el libro y vaya pasando las páginas, así, a pesar de que todavía no será capaz de leer, empezará a tomar el libro como parte de su vida cotidiana.
  2. Lea un libro con diferentes voces y tonos. Siéntete  libre de ponerle diferentes voces a los personajes: vas a entretener al niño mucho más y le vas a ayudar a seguir mejor la historia. Los padres pueden, incluso, leer alternativamente; de esa manera, aun siendo la misma historia, el niño se dará cuenta de que se puede leer de varias maneras.
  3. Vaya con su hijo a la biblioteca / librería. Enseña a un niño a interesarse por los libros tomando tú mismo la iniciativa. Para ello, podéis elegir juntos un nuevo libro para leer de cualquier librería o biblioteca. Junto con la ayuda del bibliotecario o del vendedor, puedes ayudar a decidir la gama de libros más adecuada para el niño.
  4. Leer con un niño más a menudo. Nada va a marcar más al niño que tu ejemplo personal. Si ve a sus padres regularmente con un libro en la mano, para él será el mejor ejemplo a seguir.
  5. Prepárate para leerle el mismo libro una y mil veces. Por desgracia, esta es la característica más común de los niños: la misma historia se puede escuchar una y otra vez, pero para ellos es como si fuera la primera. Lo mismo puede decirse de los juegos, donde se juega todos los días en el mismo escenario, o de los dibujos animados.
  6. Leer algo que te guste a ti. Poco a poco, el niño irá desarrollando la necesidad de ampliar constantemente su mundo de lectura. Para ello a veces se pueden hacer noches especiales para leer los libros favoritos de los más pequeños, pero no debemos olvidar que todos nosotros llevamos un niño pequeño dentro y seguro que te gustaría leer un libro en especial que te recuerde a tu infancia. Ábrele ese mundo a tu hijo y permite que amplíe sus horizontes. A todas esas cosas buenas que sacaréis se une una más: que estaréis más cerca el uno del otro.
La Rutina del Bebé durante las Fiestas

Así como los niños se entusiasman muchísimo ante la inminente llegada de las fiestas de fin de año, para un bebé estas pueden constituir una verdadera molestia. En efecto, los bebés y los niños pequeños dependen muchísimo de las rutinas, se apoyan en los horarios, en los lugares conocidos y en las personas de su entorno para sentirse seguros, y el revuelo que suele darse durante diciembre puede alterarlos más de la cuenta. Aquí te contamos por qué y cómo ayudarlos.

¿Por qué es tan importante la rutina del bebé?
Para un bebé, que no puede poner en palabras lo que está ocurriendo a su alrededor, lo que hacemos todos los días constituye su marco de referencia y le brinda seguridad y confianza. Cuando los días transcurren de forma predecible, los bebés están más tranquilos. Los padres nos damos cuenta de que poco a poco, el bebé suele tener sueño siempre a la hora de su siesta, reclamar el pecho en horarios similares, mostrarse activo y con ganas de jugar en otros momentos, etc.

 

¿De qué forma se alteran durante las Fiestas?
Hay muchos cambios hacia fin de año, como por ejemplo la iluminación de las casas y de las calles, las largas tardes de compras a las que llevamos también a nuestro bebé, comidas que ellos nunca han probado (y sus aromas), y ni qué hablar de las visitas familiares, las reuniones con muchas personas o un viaje… Puede que al bebé se le alteren sus horarios de siesta o su hora de dormir por la noche, que estrene bonitas prendas de vestir navideñas (tal vez no le resulten cómodas) o pase de brazos en brazos porque han llegado familiares que quieren conocerlo.

 

Algunas claves para sobrellevarlas mejor
Si bien a un niño pequeño podemos anticiparle cuando habrá algún cambio, el bebé no tiene manera de comprenderlo. De cualquier manera, es bueno hablarles como si entendieran todo: “Esta semana no dormiremos en casa pues iremos a pasar las Navidades a casa de tus abuelos, mamá y papá estaremos contigo y lo pasaremos de maravilla”, “Esta noche el árbol de Navidad se iluminará, habrá música y puede que te sientas un poco ansioso, pero mira qué bonita quedará nuestra casa”, “Esta tarde haremos más compras que de costumbre, pero llevaré algunos juguetes para que te entretengas en tu cochecito”, etc. Poco a poco irán adquiriendo el lenguaje y podrán comprendernos, además de que nuestra sonrisa, nuestras palabras amables y nuestros gestos también ayudan a relajarlos.

Por otro lado, también ayuda tratar de mantenerles su rutina lo más parecida a la que tienen durante el resto del año: permitirles dormir la siesta en el horario de siempre, por ejemplo.

Finalmente, es importante que los padres seamos flexibles, pues si estamos ansiosos se lo transmitimos a nuestros hijos. Que un bebé pierda una noche una hora o dos de sueño no interferirá con su crecimiento. ¡Mejor relajarse y disfrutar de la Nochevieja!